No somos tan diferentes como te crees, es más, nos parecemos más de lo que nos hemos imaginado siempre. Aunque sea una pena que nuestras igualdades sean nuestros propios problemas y que las pocas diferencias fuesen insalvables para ser un nosotros. Sí, es una jodida mierda que nunca vayamos a ser mientras los putos recuerdos me ahogan. Mientras todo se rompe, cambia y yo sigo aquí; (supuestamente) todo fue mi culpa, y como no, si para tirar piedras en mi propio tejado soy la primera, que mal y que poco me quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario