miércoles, 24 de diciembre de 2014

Ojalá fuese más fuerte.

Verte pasar sonriendo con el móvil sin ni siquiera poder saludarte, sabiendo que no soy la culpable de aquella sonrisa. Quién será ahora la que tanto dará por ti, yo sólo fui una más.
"Sinceramente me da envidia las personas que pasan página y olvidan tan fácilmente los recuerdos y las promesas."

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Ya no espero nada de nadie, ni que nadie espere nada de mi.

No somos tan diferentes como te crees, es más, nos parecemos más de lo que nos hemos imaginado siempre. Aunque sea una pena que nuestras igualdades sean nuestros propios problemas y que las pocas diferencias fuesen insalvables para ser un nosotros. Sí, es una jodida mierda que nunca vayamos a ser mientras los putos recuerdos me ahogan. Mientras todo se rompe, cambia y yo sigo aquí; (supuestamente) todo fue mi culpa, y como no, si para tirar piedras en mi propio tejado soy la primera, que mal y que poco me quiero.

Y ahora solo somos dos que se quisieron demasiado.

Si supieras sólo una mínima parte de todos los segundos en los que tus recuerdos están en mi cabeza, y lo que te echo de menos. Cada noche recuerdo cuando me quedaba dormida escuchando tu respiración; me sentía tan tranquila y protegida en tu abrazo, (aunque me muriese de calor, y a la mañana siguiente sólo uno de los dos hubiese dormido). Mientras me dormía, pensaba que no habría lugar mejor en el que vivir y morir. Quizás fuese verdad. Ahora sólo espero que no haya otra persona que se quede dormida escuchando tu respiración, o tenga ese abrazo, o se quede embobada viéndote reír, porque te prometo que a estas alturas, lo que de verdad necesito seria verte reír, aunque ni si quiera yo, fuese la culpable de esa risa.
"Nada es más difícil que vivir muriendo, nada es más difícil que seguir en pie cuando sólo estas sufriendo, y eso tú lo sabes bien. Y duele porque quieres de verdad.Y duele porque no despiertas, porque pasará la vida y siempre seguirás preguntándote porque la culpa siempre te ha encontrado. Te deseo lo mejor, yo estaré cerca de ti."

martes, 9 de diciembre de 2014

Quizás en otros tiempos y lugares. Quizás en otras vidas.

Quizás no fuiste tu y fui yo, o fue al revés, quizás no fue el lugar ni el tiempo, quizás no fue momento ni el sitio perfectos, quizás sea verdad que estamos destinados a no ser, quizás esa vez no pudo ser,   pero quizás y ojalá nos transformemos en personas diferentes y nos volvamos a ver, y ese instante, ese momento, ese lugar a esa hora, sí que sea el oportuno para ser, contigo, porque para mí, es y será, un siempre.

lunes, 8 de diciembre de 2014

"Síndrome de Abstinencia"

Que estás en mi cabeza cada segundo. Que si esta ansiedad me ahoga y las noches son de lágrimas, es por tu recuerdo y tu ausencia. Que la recaida a tu boca cada vez es más evidente y que las demás opciones van desapareciendo y sólo surges tú; con tu locura, tu sonrisa, tu mirada, e incluso con tus problemas. Te necesito, si supieras cuánto... Eres peor que cualquier droga.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Yo haciendote santo, y aquí cada uno tiene su parte de culpa.

Medio dormida escucho de fondo el despertador, y yo, le pido al tiempo una pausa para recoger y recomponer los destrozos de mi corazón. Me duele ya la cabeza de pensarte y nombrarte quien eres y quien fuistes; tu sonrisa, tu voz, en definitiva, todo aquello de ti que ya no podré tener. De mi dependencia emocional ni hablamos, de tus mierdas pasamos, y las recaidas las dejamos para personas más cuerdas. Con lo bonito y jodido que sería volver a caer en tu boca.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Tu, yo, "no nosotros", estrellas.

Y que bonito fue mirar las estrellas de tu mano. Tú acostado en el cesped de aquel pequeño parque verjado, y yo, acostada con mi cabeza en tu pecho. Creyéndonos invencibles, sordos a todos los gritos de alrededor, acallando todos los "no"; más fuertes, tontos e ilusos que nosotros mismos. Soñamos despiertos, de si "parqué" o "alfombra" para esa futura casa, hablamos de lo mucho que habiamos hecho el uno por el otro y profesamos en susurros nuestros amor verdadero (que pena que siempre fuese en susurros, y que aquel momento no durase para siempre).
Esa no fue la primera vez que veiamos las estrellas.
Acabamos de empezar a ser pareja (aunque creo que aún no sabes el significado de esa palabra. O no la sabes conmigo) cogimos una botella, hielo, y vasos (como en todas nuestras primeras noches), y al final, aquella noche, terminamos en la playa. Era verano, tú te quitaste la camiseta (una de las pocas que me encantaban) y la pusiste en la arena, y yo, llevaba aquel vestido blanco (que no podré volver a ponerme sin pensar en aquella noche). Con el alcohol y el hielo en nuestros vasos, y las sonrisas en nuestros rostros, nos sentamos en la arena, al lado de una pequeña casa desalojada (y que algún día podría haber sido nuestra y de hacer aquel nuestro lugar). Empezamos a beber, a reír, a contar secretos y hablar con miradas. De fondo, las estrellas y el sonido de las olas chocando en la arena. Aquel momento siempre me será eterno.
Te quise, y te quiero, aunque estamos destinados a no ser.

Las decepciones nunca vienen solas

A veces lo único que se necesita es un abrazo sin palabras, sin pedirlo, si un por qué. Alguien que vea en tu mirada esa desesperación, que te tienda su mano como una salida de emergencia, que te haga volver a creer en la magia, en los sueños, en los buenos tiempos. Alguien que de verdad te quiera, sin excusas ni mentiras, que te ayude a respirar en toda esta ansiedad. Alguien que sea capaz de mirar dentro de ti, y se quede, y piense que eres lo mejor de esta vida y de las siguientes; sin echar en cara, sin segundas intenciones.

Suyo, mio, nadie.

"-Sabes que te quiero muchísimo.
+Ya, pero no cambia nada."
Cuando abres tu corazón y lo das entero, lo último que esperas es tener que curarlo. Pero es verdad, no cambia nada, ya forzamos suficiente lo imposible.
"Aprendí a querer a tu manera, aquella que a mí en la vida me podría llenar pero sí enseñar. Aprendí a querer tu ausencia, tus pocas palabras y tus menos actos. Me enamoré de la misma locura que me podia hacer daño, porque un día 'te quiero' y al otro 'me agobio', un día mucho, y al otro '¿para qué?'. Aprendí a no escuchar consejos, a cerrar los ojos, y a callar decepciones. Aprendí primero, a hacernos fuertes, y luego, con la ilusión dañada, a hacerme fuerte, que ya tocaba. Lo peor de todo, es que me enamoré por la misma razón que hoy me alejo. Por ti, por ser diferente, por haber aparecido y haberme tenido cariño, por haber sufrido y aún así, a tu increíble manera, ser feliz...; Por cambiar, aguantar, e intentar, simplemente por ver mi sonrisa. Por haberme enseñado otro mundo. Por estar en las buenas, y en las malas, aunque más de las primeras, y recordando lo que dijiste, en las mejores, aún esperándolas. Por tener momentos, detalles, y recuerdos que a mi parecer, son perfectos. Por decir 'te quiero' en el momento justo. Porque contigo, primeras veces, aún fueron posibles.
Aún recordando lo presente, y sabiendo que existe este imposible, seguiré siendo tuya, por qué te quise, te amo, y me he enganchado. Gracias."
Escribo esto, sabiendo que el destinatario de esta pequeña carta no me creerá, por su desconfianza y su orgullo. Otro punto, por eso también, mi corazón, es suyo.

Intentando

Y me cansé de esperar. A ti, al mundo, a que pasará algo bueno. Me levanté, me sequé las lágrimas y decidí que nada ni nadie podría conmigo.
Y aunque duela, aunque mi sonrisa se haya esfumado, aunque me caiga mil veces; la cabeza bien alta, que puedo con esto y con más.

Historias

Las miradas esconden los mejores recuerdos, las penas más amargas, y las más grandes sonrisas sinceras. Esconden historias, secretos, sueños e ilusiones.
A día de hoy puedo decir que mi mirada esconde más errores que aciertos, más personas perdidas que ganadas, aunque, con algo más de experiencia, o eso espero.
Día a día, por suerte o por desgracia, mi mirada refleja estar viviendo lo aprendido... Una y otra vez.

Al fin y al cabo, no me creo que no me haya querido

Llegará un momento en el que me quiera tanto a mi misma que no me quedará sitio para quererte a ti...

Siempre quedará el si tendría que haberlo intentado un poco más

Eres como esas canciones que de tanto repetirse ya aburren, de tanto haberla escuchado ya te cansa la historia y te parece repetitiva. Incluso los pequeños detalles te parecen insignificantes porque ya te los sabes de memoria.