Y me cansé de esperar. A ti, al mundo, a que pasará algo bueno. Me levanté, me sequé las lágrimas y decidí que nada ni nadie podría conmigo.
Y aunque duela, aunque mi sonrisa se haya esfumado, aunque me caiga mil veces; la cabeza bien alta, que puedo con esto y con más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario