Martes 13, ni te cases ni te embarques, o asi menciona el dicho, ¿no? O ya no me acuerdo si se decia "viernes"; ¿y qué más da?
Ya sólo me acuerdo de aquel viernes 13 cuando decidimos dar un paso hacia delante, aunque ya no me queda claro si fue para hacernos daño o para no saber soltarnos nunca más, sea como sea, sé que desde ese día he guardado cada una de nuestras miradas cuando se encontraban, cada vez que nuestros labios se juntaban, cada sonrisa, cada vez que el deseo terminaba en besos, los pocos abrazos en los que sin querer cerraba los ojos y deseaba que se parase el tiempo, las noches en vela de lágrimas, fiestas o caricias que me erizaban la piel y no dejaban ni un milímetro sin cubrir, de tu flequillo que tanto me encanta, de las veces que no supimos querernos, de los tantos intentos conseguidos y al final fallidos. También guardo las tantas promesas cumplidas, incumplidas, y algunas, aún por cumplir, o eso espero. Quizás me falten momentos de los que escribir pero todos están aqui, en tu corazón, porque ya no es mio, te pertenece a ti.
Deberíamos de aprender a querer curando nuestras heridas, confiar, y crecer, luego con todo lo aprendido, amarnos con toda la locura de este mundo.
martes, 13 de enero de 2015
Viernes, 13 de septiembre, un bucle del que no sé, ni quiero salir.
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