Yo soy más de intentar creer en mi, en vez de creer en aquella persona que me prometa un "siempre". Y no, no es desconfianza, es simplemente que en aquel error ya caí, estuve mucho tiempo tirada en el suelo, sin ilusión, ni esperanza, incluso me atrevería a decir que sin vida y aún así, pasado un tiempo, me levanté, recobré mi entereza, me toco reparar mi destrozado corazón, y aunque aún siga algo dañado, puedo decir que ahora empiezo a vivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario